
La entrega de valor, el tener a los accionistas felices y a los empleados satisfechos (Current Value) son puntos importantes para toda organización. Las cuales además deben demostrar que pueden satisfacer la demanda del mercado con una entrega eficiente y puntual (Time to Market) a la vez que pueden mantener la capacidad de innovación a lo largo del tiempo (Ability to Innovate). Esto Hace, que la inversión continua en el desarrollo o evolución de un producto se justifique en función de los resultados obtenidos con base en las mediciones realizadas (Unrealized Value). Todo esto, lleva a las organizaciones se planteen la idea de ser cada vez más agiles, con el fin de corresponder a tan grande desafío.
Pero ser más agiles, significa habilitar la agilidad. Y habilitar la agilidad significa realizar los cambios necesarios para poder identificar, generar y entregar valor de manera temprana constante y continua. De ahí que saber medir el valor y saber gestionar el cambio es fundamental en el proceso. Es por eso que, en esta ocasión, quiero compartir contigo una forma de medir ese valor generado.
Como vemos, hablar de Agilidad es hablar de valor. Y aunque muchos hablan de él, pocos saben medirlo. Y esa es una realidad con la que conviven muchos equipos y organizaciones. Sin embargo, medirlo es más fácil de lo que muchos piensan, solo es cuestión de tener claros algunos aspectos a la hora de afrontar el desarrollo de soluciones o evolución de productos. Y por supuesto, saber asesorarnos de las personas correctas en nuestros procesos de habilitación de la agilidad.
Mi querido amigo lector, para empezar, debemos tener presente que hay dos tipos de métricas que suelen utilizarse. Las primeras son la Delivery Metrics. Las cuales, sirven para guiar las prácticas operativas, pero peligrosas si se usan como mediciones del valor generado. Y las segundas son las Owner Metrics. Estas, son las que reflejan los verdaderos resultados del negocio, siendo estas las verdaderas métricas de VALOR.
Por lo que una forma acertada de medir el valor es concentrarnos en las Owner Metrics. Y para esto, una de las formas más sencillas para hacerlo, es implementar un marco de gestión, en paralelo al marco de trabajo, ya que estos nos brindan las herramientas necesarias para Gestionar, Medir y Maximizar el Valor generado.
Entre los distintos marcos de gestión que existen, está la EBM (Evidence-Based Management o Gestión Basada en Evidencia), creada o mejor dicho desarrollada por los amigos de Scrum.org. La cual, es un enfoque empírico que brinda a las organizaciones la capacidad de medir el valor que entregan a los clientes, así como los medios por los cuales entregan ese valor, y la capacidad de usar esas medidas para guiar las mejoras en ambos.
Básicamente, la EBM organiza las métricas de valor o Key Value Measures, en cuatro áreas clave de valor o Key Value Areas. En donde cada área, se enfoca en un aspecto diferente de valor y en la capacidad de la organización para entregar ese valor.
Las cuatro áreas de valor son:
- CURRENT VALUE o Valor actual (CV). Esta área revela el valor que la empresa (o el producto) entrega a sus clientes hoy. Por lo tanto, el objetivo de esta área es maximizar la entrega de valor a clientes, empleados y accionistas considerando lo que existe actualmente. Entre sus métricas de valor más relevantes están:
● Ingresos por empleado: Ingresos brutos / número de empleados.
● Ratio de costes de producto: total de gastos del producto/sistema medido comparados con los ingresos.
● Satisfacción del empleado. Puede reflejarse en un índice global, basado en datos de encuestas o incluso de otras técnicas como las retrospectivas o los calendarios Niko-Niko.
● Satisfacción del cliente. Puede reflejarse en un índice global, basado en datos de encuestas, de redes sociales, antigüedad media de clientes (fidelidad), etc.
- ABILITY TO INNOVATE o Capacidad para innovar o tasa de innovación (A2I). La capacidad de innovar es lo que permite a la organización y a sus productos o servicios cubrir mejor las necesidades de sus clientes y no quedar desfasados. Por lo que esta capacidad, es un factor clave para la sostenibilidad a largo plazo del negocio, la captación y fidelización de clientes. Por lo tanto, esta área, mide la capacidad de ofrecer una nueva funcionalidad que podría satisfacer mejor las necesidades de un cliente o usuario. Entre sus métricas clave de valor más relevantes están:
● Índice de uso de características: Permite identificar las más usadas y las que rara vez o nunca se usan.
● Tasa de innovación: porcentaje de esfuerzo o coste dedicado a desarrollar nuevas capacidades del producto, dividido entre el esfuerzo o coste total del producto.
● Tendencia de defectos: aumento o disminución de defectos desde la última medición.
● Índice de trabajo en el producto: porcentaje de tiempo que los equipos dedican trabajando en el producto para generar valor.
● Tiempo dedicado a la construcción de nuevos defectos frente al mantenimiento o la reparación de defectos.
- TIME TO MARKET (T2M): Expresa la capacidad de la organización para entregar rápidamente nuevos productos o servicios, o nuevas funcionalidades. Cuanto más se acorte el T2M, más rápido se podrá adaptar a los cambios del mercado. Entre sus métricas clave de valor más relevantes están:
● Frecuencia de Releases: cada cuánto se entrega una nueva versión de producto.
● Periodo de estabilización de Release: tiempo dedicado corrigiendo problemas del producto desde que los desarrolladores indican que se puede lanzar una release y
cuando realmente se lanza a los clientes.
● Cycle Time: tiempo desde que se inicia un trabajo hasta que se entrega en una release. ● Lead Time: tiempo transcurrido entre el pedido y la entrega
- UNREALIZED VALUE o Valor no realizado (UV) : Sugiere el valor futuro potencial que podría alcanzarse si la organización pudiese cubrir perfectamente las necesidades de todos sus clientes potenciales. Entre sus métricas clave de valor más relevantes están:
● Cuota de mercado: el porcentaje del mercado controlado por el producto. ● Gap de satisfacción del cliente o usuario: brecha o diferencia entre la experiencia deseada del cliente o usuario y su experiencia real.
Un punto importante sobre la implementación de este marco de gestión es tener presente que el marco de gestión basado en evidencia (EBM) es empírico y requiere transparencia, inspección frecuente y adaptación. Avanzar con una evaluación inicial, hacer una medición y luego tomar algunas decisiones no es suficiente. La EBM se diseñó para medir con frecuencia, tomar decisiones con regularidad y adaptarse con frecuencia hacia un objetivo significativo. Este es el ingrediente secreto de este poderoso marco.
Implementar la EBM en una organización requiere transparencia, inspección, adaptación, de ahí que la utilicemos como uno de los complementos a los marcos de trabajo y a la gestión del cambio, a la hora de Habilitar la Agilidad. ¿Qué mides?
Ahora, tengamos en cuenta que Los Outcomes o Owner Metrics miden el comportamiento de cambio del cliente / usuario, como por ejemplo la satisfacción del cliente. Y los Outputs o Delivery Metrics miden cómo se produjeron las mejoras, como por ejemplo la velocidad.
Por último, tengamos presente que podemos ofrecer una excelente cantidad de Outputs o mejor dicho de entregables e incluso, podemos mejorar la eficiencia de los equipos para producir más funcionalidades. Pero no podemos saber si entregamos valor si nos centramos en las Delivery Metrics.
Y es que mi querido amigo lector, NO se trata de estar impulsado por métricas, se trata de tomar decisiones basadas en hechos hacia el objetivo que desea lograr.
Pd: En un próximo post, te mostrare otros marcos de gestión que existen y como implementarlos.
Mi querido amigo lector una vez más, gracias por tu tiempo.
Ah y porque no todo es lectura, quiero compartir contigo también, mi canal de YouTube, el cual podrás visitar y suscribirte al canal aquí. Canal en el que también estoy publicando constantemente contenido.
Saludos,
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